Cualquiera que tenga un interés pasajero en la vida nocturna de Londres sabe que es un momento difícil para la industria. Aunque ha sido malo durante un tiempo (el 35% de los locales de base de Londres cerraron entre 2007 y 2015)una serie de cierres de alto perfil este año ha traído una preocupación renovada.

La más reciente fue a principios del mes pasado, cuando el superclub Printworks, con sede en Wapping, recibió la noticia de que su tiempo había terminado. El ayuntamiento de Southwark confirmó que se había aprobado la reurbanización del lugar y que una petición de última hora había caído en saco roto. 

El Printworks siempre fue un establecimiento temporal. Cuando se concedió la licencia en 2016, se advirtió de la gran posibilidad de que el lugar fuera desechado en favor de algo más mundano. Independientemente de los tecnicismos, la decisión deja un gran vacío en la cada vez más fracturada escena de clubes de Londres.

La antigua fábrica de periódicos pronto dará paso a un complejo de seis plantas de oficinas y tiendas. British Land, que solicitó el solar en noviembre del año pasado, ha afirmado que el proyecto creará entre 2.000 y 3.000 nuevos puestos de trabajo. Aunque es difícil discutir el beneficio de las nuevas oportunidades de empleo, será un escaso consuelo para quienes pierdan su lugar de trabajo o su lugar favorito de fin de semana.

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Lamentablemente, estas historias se están convirtiendo en algo habitual. A principios de este año, otros dos locales de gran tamaño, The Drumsheds y The Cause, cerraron. Pero, ¿por qué ocurre esto? Y lo que es más importante, ¿qué se puede hacer para evitarlo?

Una de las principales razones de los cierres está fuera de las manos de los locales. A los propietarios de los terrenos les resulta más rentable venderlos para uso comercial o residencial que alquilarlos a alguien que quiera celebrar eventos. Los clubes nocturnos también pueden atraer quejas por el ruido en las zonas urbanizadas. - Nunca se oye hablar de bloques de oficinas que no dejen dormir a la gente.

Las disputas por el terreno y las licencias no son la única razón. Muchos locales se ven obligados a tomar decisiones difíciles porque es muy complicado obtener beneficios. A pesar de lo que se pueda pensar después de gastar 7 libras en una pinta, el aumento de los alquileres, las facturas y las tasas comerciales pueden superar fácilmente el dinero aportado por un par de eventos semanales. Esto es especialmente cierto en el caso de los locales de base más pequeños, que desempeñan un papel fundamental a la hora de ayudar a los músicos menos conocidos a alcanzar el éxito.

Naturalmente, Covid agravó la situación. Durante el cierre, a muchos locales con problemas no les quedó más remedio que suspender la actividad. Un informe de la Asociación de Industrias Nocturnas de finales de 2021 reveló que el 22% de los locales londinenses habían cerrado desde el inicio de la pandemia.

Es bastante obvio que la escena musical londinense necesita ayuda. Para conseguirlo, los locales deben ser considerados instituciones culturales, no sólo lugares donde la gente se reúne para escuchar música y derramar cerveza sobre ellos. Las protecciones, como los límites de los alquileres y las desgravaciones fiscales para los espacios independientes, serán de gran ayuda, y los terrenos deben alquilarse a largo plazo o de forma permanente para evitar que los locales se cierren antes de tiempo. 

Uno de los principales problemas es que la mayoría de los terrenos de Londres son propiedad de empresas privadas, por lo que éstas no tienen ninguna obligación de afectar a sus resultados por el bien de la comunidad local. Cambiar esto requeriría un enorme cambio de nuestro actual enfoque de libre mercado, pero, sólo porque algo parezca difícil, no significa que no valga la pena intentarlo.

Los que quieran ayudar, pueden escribir a su diputado local o apoyar a organizaciones como la Asociación de Industrias Nocturnas.